El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó su discurso antiinmigración al asegurar que el país no se convertirá “en un campo de acogida de refugiados”, al defender las severas políticas de inmigración que se han aplicado durante su administración.
“Estados Unidos no será un campo de inmigrantes y no será un campo de acogida de refugiados. Lo que está ocurriendo en Europa y otros lugares, no lo permitiré, no bajo mi vigilancia”, dijo Trump en un acto en la Casa Blanca.
Asimismo, el republicano señaló a través de un tuit publicado en su cuenta oficial, la supuesta debilidad que demuestra la Unión Europea en materia migratoria.
“Un gran error por parte de toda Europa es aceptar a millones de personas que radical y violentamente han cambiado su cultura” expresó.
En tanto, aprovechó el evento para culpar a los demócratas sobre la situación de los menores que han sido separados de sus padres en la frontera de Estados Unidos y México.
Esto luego de asegurar que dichas separaciones son una consecuencia de la política de “cero tolerancia” anunciada en abril, que maximiza los procesamientos penales de personas atrapadas tratando de ingresar ilegalmente a EU; lo que significa que hay más adultos encarcelados, en espera de juicio, para que sus hijos sean separados de ellos.
Redacción/ El Nacional






