Un barco de la Guardia Costera italiana ha atracado este miércoles con más de 900 migrantes a bordo en Sicilia, mostrando que el nuevo modus de gobierno antiinmigrantes sigue abriendo sus puertas a los solicitantes de asilo, forzando al resto de países europeos a aceptar a otros.

El desembarque de pasajeros por parte de la tripulación de Diciotti comenzó por la mañana desembarcar a sus pasajeros en el puerto de Catania.

A la par de que otro barco gestionado por el grupo humanitario SOS Mediterranee, continúo su travesía hacia España, a donde se dirige después de que Italia y Malta le negaran la entrada.

Con esta acción, el nuevo formato de gobierno italiano da a entender que su estrategia consiste en rechazar los barcos humanitarios de rescate con bandera europea pero permitir la entrada a embarcaciones italianas.

Redacción/El Nacional