Redacción/ El Nacional

Christina y Mark Rotondo demandaron a su hijo Michael para que saliera de su casa, ya que no trabaja ni ayuda en las labores domésticas.

Los hechos ocurrieron en Syracuse, Nueva York, en donde Donald Greenwood, quien es el juez que lleva el caso, decidió que Michael debe mudarse de casa de sus padres y ordenó servicios de protección para investigar qué sucede en la familia.

Durante 30 minutos, Michael negó que sus padres le dieron varios avisos de que debía irse, sin embargo decidió que no lo hará sin presentar una batalla legal primero y afirmó que en los últimos meses no le han dado alimentos ni tampoco han lavado su ropa.

Al finalizar la sesión en la corte, Michael dijo que le habían dado 30 días,lo que para él sería tiempo suficiente para apelar y retrasar la orden.