Redacción/El Nacional

Profundizando aún más la crisis por la que atraviesa la Iglesia Católica en Chile, una jefatura religiosa de la ciudad de Rancagua, este martes ha suspendido de sus funciones a 14 sacerdotes, en una medida tomada para determinar si incurrieron o no en “conductas inapropiadas”.

La medida fue puesta en marcha después de un conclave de los 68 sacerdotes de la diócesis de Rancagua, reconoció denuncias de víctimas y medios locales por supuestos abusos sexuales y actos impropios cometidos por miembros del clero en contra de menores por medio de una organización denominada como “La Familia”.

Gabriel Becerra, vicario general del obispo de Rancagua, aseguro que se han tomado las medidas pastorales como cautelares.

Por su parte, el Gobierno Chileno, ha calificado de máxima gravedad los casos que ahora sacuden a la iglesia, especialmente por el voto de confianza que existe entre los feligreses con el sacerdote.