Redacción/El Nacional
El médico Luis Alberto Pérez acusado por la muerte de un niño de tres años al que operó de un brazo, aclaró que el no murió en el quirófano, su muerte no debió clasificarse como un homicidio doloso (caracterizado cuando el criminal busca intencionalmente el resultado de muerte de la victima).
Por medio de una entrevista, el médico aclaró que no ha sido absuelto de la muerte del menor, pero se clasificó el delito como homicidio culposo (muerte del paciente, ocasionada por hechos accidentales) por lo que el proceso lo lleva en libertad.
Aseguró que continúa su vida normal, dando consultas.
Tras expresar su pésame a la familia del niño dijo: “el paciente no se murió durante la cirugía, quiero ponerlo muy en claro. Todo esto ya lleva una investigación y no quiero entrar a fondo ya que hay una investigación y es confidencial”.







