A 22 años de aquel famoso Clásico del Descenso en donde el conjunto del Monterrey dio el último clavo al ataúd de Tigres, en su lucha por la permanencia en Primera División, la afición regia sigue recordando ese suceso que cambió la historia de ambos planteles.
Fue un domingo 24 de marzo de 1996 cuando el Clásico Regio 51 se disputaba en el Estadio Universitario, en un cotejo que era de vida o muerte para los felinos que debían ganar y esperar el resultado entre Monarcas, ya que si los michoacanos caían, los auriazules permanecerían en el máximo circuito.
La mala suerte acompañó a los entonces dirigidos por Víctor Manuel Vucetich debido a que ningún resultado se les dio. Tigres perdió 2-1 ante el acérrimo rival quien les dio el empujocito faltante a la Segunda División, esto con goles de Sergio Verdirame y Luis Miguel Salvador; mientras que para los felinos Omar Arellano adelantaba los cartones. Por su parte, Veracruz derrotó a Monarcas y esto automáticamente descendía a los universitarios.
Cortesía: Multimedios Deportes
Han pasado 22 años de aquel mítico enfrentamiento, el cual durante ese lapso de tiempo fue la “carrilla” más característica de la afición de Rayados, quienes siempre recalcaban a la hinchada felina la “paternidad” en el estado. Pues no solamente el descenso fue clave en esa guerra de burlas, sino también cuatro eliminaciones directas en fases finales (2 semifinales y una en cuartos de final).
Todo eso cambió drásticamente para Monterrey en el 2017, donde se puede decir que fue el “Año del Tigre”, debido a que tanto en el Clausura y Apertura de ese año los auriazules culminaron con una hegemonía de 22 años, eliminando por fin a su eterno rival en una fase final en el primer semestre y para el Apertura lo inimaginable, una Final Regia.
El cuadro de Ferretti, técnico que pasó por ese sufrimiento de la “paternidad albiazul”, quedando eliminado en tres ocasiones dentro de la Liguilla por Monterrey (Clausura 2003, Clausura 2013 y Clausura 2016) se deshizo de todo ello cuando venció a Rayados en el Clausura 2017 con un global de 6-1; para culminar el año con el sexto título de la franquicia ante Monterrey, ambas en el Estadio BBVA.
No obstante y pese a que eso es más reciente y en cierto grado doloroso para la gente de Rayados, la historia no puede cambiarse, y dicho Clásico del Descenso seguirá permaneciendo dentro de los libros futbolísticos a nivel local.