Redacción/El Nacional
Faisal Medad, vicepresidente de relaciones exteriores de Siria, dijo que están tratando de liberar a la gente que está atrapada en los bombardeos que se han presentado recientemente en aquel país de medio oriente, afirmando que a los terroristas no les importa ni la gente ni los niños.
Los “cascos blancos” continúan con las labores en Guta Oriental, donde aproximadamente 4 mil bombardeos han provocado la muerte a 520 personas de las cuales 141 eran menores de edad, según información difundida por el organismo Médicos sin fronteras.
Un niño de Guta Oriental murió por sofocamiento de un gas venenoso, por lo que cascos blancos hicieron un llamado a todas las organizaciones del mundo.
Se estima que los ataques en Siria han dejado más de dos mil 500 heridos, 13 hospitales han recibido ataques y los pocos que quedan en pie no se dan abasto.
Tras 10 días de ataques con bombas, las familias se resguardan en los sótanos improvisados, por lo que poco a poco se les van terminando las provisiones de alimentos y medicinas.






