Redacción/El Nacional
Actualmente para muchos jefes, el uso de WhatsApp como herramienta de trabajo, a solucionado problemas de inmediatez. La idea principal es que al ser un servicio de uso constante, “obliga” a los empleados a contestar a la brevedad, por lo que su uso como herramienta de trabajo no debería fomentarse.
Al hacer un “Grupo de Chat de la oficina”, es importante considerar lo siguiente:
La seguridad de los contenidos: Si alguno de los trabajadores pierde, o le roban el teléfono, entonces se pone al descubierto información laboral y nadie quiere exponerse a esos peligros en el mundo actual.
Invade la privacidad de los trabajadores: No es recomendable bajo ningún motivo, afectar las horas de descanso de las personas.
Su desempeño laboral se podría ver afectado, si no logra desconectarse por salud mental de las necesidades del trabajo.
NO es un canal oficial de comunicación: Uno de los motivos de éxito de dicha aplicación, es la informalidad que significa su uso. Mientras que en el trabajo se requiere más formalidad e información más detallada de las acciones a realizar.