Redacción/El Nacional
Cinco bebés fueron asesinados en el centro de Guinea-Conakri localidad de Kalinko, después de que los manifestantes que protestaban contra un fraude electoral incendiaron con gasolina las casas donde se encontraban.
El general Bouréma Condé, acusó a “agitadores políticos” de causar estas muertes y denunció otros incidentes violentos en las localidades de Linsan (noroeste) y Dogomet (centro), donde los manifestantes derribaron la antigua residencia de un exministro.
Las elecciones locales celebradas el pasado domingo son las primeras desde 2005 (cuando el país se encontraba aún bajo régimen militar), y habían sido pospuestas varias veces por distintos motivos como el brote de ébola.