Redacción/El Nacional

El británico Darren Osborne, que arrolló con una furgoneta a un grupo de musulmanes el pasado 19 de junio en Londres, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal londinense.

Tras un juicio de nueve días, Osborne de 48 años, fue declarado culpable por un jurado de ocho mujeres y cuatro hombres por los cargos de intento de asesinato y asesinato. Durante el proceso judicial la fiscalía expuso que el acusado, descrito por su esposa como un “alcohólico funcional” de “temperamento impredecible”, se había radicalizado con ideas de extrema derecha en las semanas previas al ataque.

La magistrada Cheema-Grubb consideró que el imputado planeaba “una misión suicida” y había anticipado “morir a tiros”.

Sarah Andrews, la pareja de Osborne, les dijo a los fiscales que él había sido sujeto a un “lavado de cerebro” y que era una “bomba de tiempo andando”.