Redacción/El Nacional

Ahora el sector automovilístico ha sido envuelto en un gran escándalo por haber experimentado con monos y seres humanos para demostrar que las emisiones de los motores diesel no son tan dañinas para la salud como se cree.

El experimento tuvo lugar en un instituto médico de la ciudad de Aquisgrán, a cargo de la Asociación Europea de Estudios sobre la Salud y el Medio Ambiente en el Transporte, haciendo inhalar en 2013 diferentes concentraciones de dióxido de nitrógeno a 25 personas en buen estado de salud.

Además se sometió a pruebas a 10 micos en 2014, los cuales estaban encerrados en una habitación donde se proyectaban dibujos animados mientras respiraban el humo emitido por el Volkswagen Beetle.

Por su parte el consejo de supervisión de Volkswagen pidió una investigación inmediata sobre quién ordenó las pruebas.