Redacción/El Nacional
En lo que ya se ha convertido en un evento habitual en la temporada navideña, acróbatas de un circo hicieron una presentación al papa Francisco en el Vaticano.
Disfrazados de enormes osos polares fue como los acróbatas anunciaron el espectáculo. El Pontífice pareció deleitarse cuando los malabaristas, acróbatas y un hombre musculosos se turnaron para mostrar sus trucos.
El Papa reflexionó sobre el significado de la Navidad y fustigó que actualmente se pretenda sofocar su verdadero motivo por un “falso respeto” ante quien no es cristiano.
“Sin Jesús no hay Navidad, sería otra fiesta pero no la Navidad. Todo el contorno, es decir las luces, los sonidos, las varias tradiciones locales incluidas las comidas características, todo suma para crear una atmósfera de fiesta pero con Jesús al centro. Si lo quitamos a él, la luz se apaga y todo se vuelve falso, aparente”, advirtió.







