Redacción/El Nacional
El ex beatle, Paul McCartney, cautivó a más de 48 mil personas durante su presentación en el Estadio Azteca como parte de su gira “One on One”.
Tras cinco años de ausencia en el país, el músico regresó una vez más a la capital mexicana para reencontrarse con sus fans por quinta ocasión, apareciendo en el escenario a las 21:17 horas, junto con a los músicos Brian Ray, Rusty Anderson, Paul Wickens y Abe Laboriel Jr..

“¡Hola México! ¡Buenas noches Ciudad de México! Esta noche vamos a tocar canciones nuevas y viejas y vamos a tener una fiesta”, saludó McCartney vistiendo de azul y mezclando español e inglés antes del famoso tema Can’t Buy Me Love.
“Esta noche voy a intentar hablar un poquito en español”, agregó.
“Es increíble estar de vuelta. ¡Es increíble!”, fue otro de los mensajes que dijo el británico, quien estuvo apoyado por una hoja de papel en el suelo para poder hablar español.
McCartney hizo cantar a los mexicanos parte de sus éxitos y otros clásicos de la banda conformada por John Lennon, George Harrison y Ringo Starr: Got To Get You Into My Life, I’ve Got a Feeling, Paperback Writer, A Hard Day’s Night, Love Me Do, la cual dedicó a George Martin y My Valentine, esta última escrita y dedicada a su esposa Nancy, quien estaba entre el público.
El cantante interpretó y deleitó a los presentes con alrededor de 37 canciones y un concierto de más de dos horas de duración.
El público regaló lleno de luz el estadio por los miles de celulares encendidos, en respuesta McCartney se levantó del piano, levantó el puño en alto y dijo: “Fuerza México” en español, arrebatando la ovación de la gente a la cual también le regaló Maybe I’m Amazed y We Can Work It Out.
De igual manera, mencionó que el tema Blackbird —de The White Album— habla sobre los derechos humanos, asimismo, recordó que Here Today la escribió “para su carnal John”, no sin antes recitar el trabalenguas que aprendió a los 11 años en su clase de español: “Tres conejos en un árbol, tocando el tambor, que sí, que no, que los vi yo”.
Paul McCartney no desaprovechó la oportunidad de mostrar que, a sus 75 años, sigue siendo creativo dando vida a temas como Queenie Eye y New, ambas de sus más recientes discos.
Luego de una vuelta a los 60 con Lady Madonna, McCartney viajó directo hacia el siglo XXI con Four Five Seconds, tema que grabó junto a Rihanna y Kanye West, para después volver a la oscura parte de estos años con Eleanor Rigby.
I Wanna Be Your Man, Being for The Benefit of Mr. Kite!, Something, la cual tocó acompañada de un ukulele y dedicada a George, y A Day In Life fueron el preámbulo para la gran ovación y coro de Ob-La-Di, Ob-La-Da, a la cual le siguió Band on The Run, Back in the U.S.S.R y Let It Be, tras la que repitió de nuevo: “Fuerza México”.
Le siguió Live and Let Die, acompañada de fuegos artificiales, para cerrar con Hey Jude y volver minutos después para interpretar Yesterday, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, Helter Skelter, Birthday, Golden Slumbers y In The End.
“México muchas gracias. Los veremos la próxima vez”, fue como se despidió el cantante, acompañado de una ráfaga de fuegos artificiales un minuto antes de la medianoche.