Redacción/ El Nacional

Debido al asesinato de Kate Steinle, se inspiró un proyecto de ley contra la inmigración ilegal, mientras el presidente Donald Trump y otros republicanos han invocado su nombre al denunciar las ciudades santuario y promover la construcción del muro fronterizo en la frontera con México.

Ahora, a más de dos años después de su muerte, su supuesto asesino enfrenta un juicio.

Las declaraciones de apertura en el juicio contra Juan Francisco López Sánchez, comienzan este lunes en el caso por asesinato en segundo grado contra este mexicano indocumentado acusado de ingresar a Estados Unidos ilegalmente en repetidas ocaciones. Sánchez fue arrestado después de que Steinle recibiera un disparo mortal mientras caminaba con su papá en julio de 2015 en el muelle de San Francisco. La bala impactó en su espalda y le perforó la aorta.

El caso ha causado controversia por las políticas de inmigración debido a dos detalles clave: López Sánchez era un delincuente convicto que había sido deportado cinco veces de Estados Unidos, y antes del tiroteo, las autoridades de San Francisco, una llamada ciudad santuario, había liberado a Sánchez en vez de entregarlo a las autoridades.

Por otro lado, el abogado de Sánchez lo defiende y dijo que el caso de su cliente fue usado para “incrementar el miedo a los inmigrantes”, y agregó que López Sánchez nunca había sido acusado de un crimen violento y que estaba en San Francisco solo porque las autoridades federales lo habían transportado allí para enfrentar un cargo por 20 año por porte de marihuana.

Los fiscales han pintado a López Sánchez como un peligro para el público, argumentando que él apuntó el arma contra Steinle y deliberadamente disparó.

El nombre de Steinle se hizo reconocido este verano en los pasillos del Congreso cuando la Cámara de Representantes aprobó la Ley Kate.

Pero la familia de la mujer asesinada, se ha negado a que su caso se convierta en un símbolo de agenda de inmigración de los republicanos

“No sé quién acuñó el nombre ‘Ley Kate’”, le dijo Jim Steinle al medio local. “Ciertamente no fuimos nosotros.”, mencionó el padre.

Mientras tanto Trump aprovecha este caso junto otros crímenes cometidos supuestamente por inmigrantes, un foco central de su estrategia contra la inmigración.