Redacción/El Nacional
Una reunión que mantenía el presidente francés Emmanuel Macron con miembros de su gobierno se vio interrumpida por su perro cuando orinó en una chimenea del Palacio del Eliseo.
Macron, al darse cuenta de que su cruza de labrador y griffon acababa de orinar la chimenea, dijo a los ministros que el perro “estaba haciendo algo bastante excepcional”, viéndose claramente avergonzado.
Nemo, nombre al que responde el can, fue adoptado por el presidente y su esposa, Brigitte, de un refugio de animales y se cree que tiene entre uno y dos años.
El incidente fue transmitido a través del canal de televisión francés LCI el pasado domingo.