Redacción/ El Nacional

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mencionó el lunes que la ley de salud Obamacare esta “muerta”, pero insitó a republicanos y demócratas a trabajar juntos para lograr un acuerdo a corto plazo que sustituya a la reforma sanitaria del ex presidente Barack Obama.

“Está muerta. Se ha ido. Ya no es, ni debe ser, siquiera nombrada”, ha manifestado Trump sobre el Obamacare después de haber anunciado la semana pasada que dejará de pagar los subsidios destinados a seis millones de estadounidenses de renta baja que no pueden permitirse asumir el coste completo de sus seguros sanitarios, tal y como recoge ley promulgada por Obama.

“Creo que lograremos un arreglo a corto plazo si contamos con la colaboración de los republicanos y los demócratas”, aseguró el mandatario.

Los últimos subsidios han corrido por la cuenta de Trump desde que asumió el cargo en enero, pero lleva amenazando desde entonces con “cerrar el grifo”.

Las ayudas dentro del Obamacare tienen como objetivo ayudar a pagar los gastos médicos de aquellas familias que no puedan permitírselo. Los subsidios benefician a más de seis millones de norteamericanos.

La decisión por parte de Trump de dejar de pagar ayudas a millones de estadounidenses ha provocado graves críticas por parte de los demócratas en el Congreso y la amenaza de una denuncia por parte del Fiscal General de Nueva York.