Redacción/ El Nacional


El presidente de México, Enrique Peña Nieto, decretó este 7 de septiembre como día de duelo nacional, luego del sismo de magnitud de 8.2 en la escala de Richter, que dejó al menos 61 muertos en Oaxaca, Chiapas y Tabasco.

Ayer, tras un recorrido por la comunidad oaxaqueña de Juchitán, que resultó la más afectada, declaró tres días de luto nacional y ordenó que las banderas de las plazas del país ondeen a media asta.

Después del sismo que sacudió la zona centro y sureste del país a las 23:49 del pasado jueves, se presentaron más de 531 réplicas hasta las 23:00 de ayer; la de mayor intensidad fue de 6.1 grados.

“La fuerza de este sismo fue devastadora, pero también estamos ciertos de que la fuerza de la unidad, de la solidaridad y la fuerza de corresponsabilidad serán mayores.

“Habremos de enfrentar la fuerza destructiva de este sismo con la fuerza constructiva de la unidad de los mexicanos y especialmente de las poblaciones que resultaron mayormente afectadas”, expresó.

Ante la exigencia de los vecinos de que la ayuda no sea politizada, el Presidente informó que todos los insumos que se envíen serán entregados de manera directa, sin la intervención de partidos políticos.

Durante su recorrido por las zonas dañadas, señaló que el Plan Mx se encuentra activado y que han iniciado las tareas de reconstrucción.

El primer pasó, explicó, será levantar un censo de damnificados y que integrantes de la Policía Federal acompañen labores del Ejército y la Marina para garantizar la seguridad de los pobladores que perdieron sus viviendas.

Respecto a la reconstrucción de viviendas se trabajará con un doble mecanismo de ayuda: “Uno a partir de aportar los recursos materiales y de construcción, y de acoger a la población que así lo quiera en el Programa de Empleo Temporal para reconstruir sus viviendas. O bien, el Ejército Mexicano ha dispuesto establecer algún modelo, algún prototipo de vivienda que pueda sumar a la reconstrucción.

Respecto a las afectaciones, precisó que en materia de infraestructura educativa se registraron daños en mil 140 planteles; en seis considerados críticos, en 30 parciales y en el resto menores.

Recordó que tanto para Chiapas como Oaxaca se ha hecho la declaratoria de emergencia, por lo que ya se enviaron a la entidad insumos como cobertores, colchonetas, víveres y agua para apoyar a los damnificados.