Redacción/ El Nacional
Philip Mulrayne, quien jugó en los noventa con Manchester United, tomó un camino diferente a varios ex jugadores que decidieron ser entrenadores o dedicarse a los negocios después de culminar sus carreras como profesionales.
Mulrayne fue un futbolista que estuvo en clubes como Red Evils, Norwich City —en el cual tuvo su mejor participación con 161 partidos y 18 anotaciones—, Cardiff City, Leyton Orient y King´s Lynn, donde jugó de 2007 hasta su retiro de las canchas en 2008.
Sus últimas temporadas fueron complicadas para el irlandés, pues, pese haber llegado a ganar 700,000 dólares anuales, lesiones escándalos de evasión de impuestos y una expulsión disciplinaria de la Selección de Irlanda del Norte lo afectaron en lo emocional.
Sin embargo, en el 2009 su vida cambió por completo tras convertirse en sacerdote de la iglesia Católica en el seminario diocesano Saint Malachy en Belfast.
En el 2012 fue incorporado a la orden de predicadores, conocida como orden Dominicana.
El año pasado, luego de convertirse en Diacono —el paso previo a ordenarse como sacerdote— se declaró en banca rota para asumir así su voto de pobreza.
A pesar de que no posee riquezas materiales, Mulrayne vive en paz espiritual.







