¿Vigilas a tus hijos cuando están en Internet?, ¿tienen acceso libre a todo el contenido de los medio electrónicos? Tal vez es momento que los vigiles para evitar cualquier tipo de acoso como el grooming, pero, ¿qué es el grooming?
El grooming se trata de un tipo de acoso por parte de pedófilos y pederastas para abusar de niños y adolescentes, a través de medios electrónicos como computadoras y teléfonos móviles.
Su táctica consiste en contactar a los menores de edad, primero como una relación de amistad para lograr que los niños posen desnudos en cámaras web o establecer prácticas de sexo virtual en un futuro. Y los principales pasos que sigue el pederasta son:
1. Búsqueda de la víctima
2. Captación. Establece contacto
3. Obtención de información importante
4. Chantaje y amenazas
5. Encuentro físico o petición de material pornográfico
En muchas ocasiones, los acosadores se hacen pasar por adolescentes para establecer contacto con los niños o adolescente sin sospechas, por medio de las redes sociales y foros.
La Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) indica que, en México existen 15 millones de cibernautas menores de 18 años, los cuales, pasan en promedio cinco horas diarias conectados a Internet. En su mayoría, navegan por redes sociales.
Una encuesta realizada a 10 mil estudiantes, reveló que, el 36.7% admitió conocer a alguna persona que haya enviado por Internet imágenes suyas en desnudo o semidesnudo a conocidos o desconocidos.
Consejos para prevenir el grooming
Ser víctima de grooming puede traer consecuencias fatales, sin embargo, tomar acciones concretas de seguridad mientras navegamos por Internet es la forma más sencilla de ayudarnos a prevenir esta situación. En Internet Grooming nos ofrecen un completo decálogo para combatir el grooming y el acoso sexual de menores, algunas de esas sugerencias son:
1. No proporcionar, o hacer fácilmente accesible a extraños, imágenes o información personal que pueda ser utilizada para otros fines.
2. Preservar la seguridad y confidencialidad de cuentas de usuario y contraseñas, así como la del propio ordenador.
3. No ceder ante el chantaje bajo ninguna circunstancia, puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del groomer.
4. No dudes en pedir ayuda si te encuentras ante una situación nueva y delicada que conlleva gran estrés emocional. Contar con el apoyo de una persona adulta de confianza es fundamental.
5. Analizar en qué delitos o irregularidades ha incurrido el acosador y cuáles pueden ser probadas para denunciar el abuso.
6. Buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, conversaciones, mensajes y todo aquello que pueda demostrar las acciones del groomer o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar.
7. Formular una denuncia con un adecuado análisis de la situación y elementos de prueba que ayuden a la investigación.







