Redacción/El Nacional

Diversos estudios han comprobado que los abrazos en los primeros días de vida de los bebés tienen un efecto positivo en sus vidas, por ello en Estados Unidos se creó una “vacante” para solicitar voluntarios que abracen a los recién nacidos.

“Estos bebés necesitan sentir amor, contacto humano y una voz suave para consolarlos cuando sienten dolor. Y los padres se sienten mejor sabiendo que, incluso cuando no pueden estar ahí, hay alguien que está meciendo y abrazando a su bebé”, detalla la jefe de enfermería de la unidad de cuidados intensivos neonatales en el Centro Médico Einstein en Filadelfia, Ann Malloy.

La experta explicó que a diario cientos de bebés nacen con problemas de adicción a analgésicos, heroína y otro tipo de drogas que sus madres consumieron durante el embarazo, lo que les provoca un estado de abstinencia y otros problemas de salud.

Por ello, los primeros días fuera del vientre de la madre son muy complicados para los bebés, pues al no recibir las drogas, sienten malestares iguales que los que sufren los adictos a las drogas cuando dejan de consumir sus dosis, además de que no reciben el calor de la madre, algo que es fundamental para los recién nacidos.

Malloy señaló que muchas veces se sienten impotentes cuando los bebés están inconsolables con síntomas como llanto excesivo, fiebre, irritabilidad, respiración rápida, convulsiones, trastornos del sueño, temblores, vómitos, sudoración entre otros pero basta que llegue un voluntario para que se tranquilicen.

Este tipo de reclutamientos es una práctica común en Estados Unidos y ha sido utilizada desde 1980, con el objetivo de tranquilizar y ofrecer calor humano a bebés prematuros y a los nacidos de madres adictas.

Para ser uno de los voluntarios “abrazadores”, solo hay que inscribirse y tras ser aceptado, acudir a un curso de capacitación y listo, están capacitados para hacer turnos de tres horas supervisadas.