Redacción/ El Nacional
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de 815 millones de personas sufren de hambruna en el mundo. La ONU puso énfasis en la relación entre el hambre y la migración forzada, dos fenómenos que han aumentado ante el impacto de los conflictos y el cambio climático.
“Los conflictos y los impactos del cambio climático explican el aumento del hambre en el mundo, después de diez años de retroceso continuo”, declaró el director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, en la ceremonia por el Día Internacional de la Alimentación.
Apenas en 2016, el número de hambrientos aumentó 38 millones de persona, dando un total de 815 millones.
Este año se declaró hambruna en Sudán del Sur, país que, junto a Somalia, Yemen y el noreste de Nigeria tiene a 20 millones de personas.
Da Silva recordó a las personas que se ven obligadas a migrar en busca de una vida mejor, “incluso si ello significa afrontar los peligros de cruzar, por ejemplo, el desierto del Sahara y el mar Mediterráneo”.
En 2015, había unos 64 millones de refugiados y desplazados en el mundo, dos veces más que una década antes, y en total los migrantes internacionales eran más de 240 millones, lo que supone un aumento del 40% respecto al año 2000.
Además, los migrantes internos en sus propios países y regiones ya sobrepasan los 740 millones de personas, un movimiento “sin precedentes”, sobre todo de las zonas rurales a las urbanas.