
La Confederación Africana de Fútbol (CAF) sacudió al futbol internacional al emitir una resolución histórica: Senegal fue despojado del título de la Copa Africana de Naciones 2026, pese a haber ganado la final en el terreno de juego.
El organismo determinó otorgar el campeonato a la Selección de Marruecos con un marcador oficial de 3-0, tras aceptar la apelación presentada por la federación marroquí. La decisión se dio a conocer a través de un comunicado oficial que encendió la polémica en el futbol africano.
Todo se remonta a la final disputada el pasado 18 de enero en el Estadio Príncipe Moulay Abdallah, donde la Selección de Senegal se había impuesto 1-0 en tiempo extra, en un duelo cargado de tensión y dramatismo.
El punto de quiebre ocurrió en el tiempo añadido, cuando el árbitro señaló un penal a favor de Marruecos. La decisión provocó la protesta del conjunto senegalés, cuyos jugadores abandonaron momentáneamente el terreno de juego sin autorización.
Aunque posteriormente regresaron para reanudar el encuentro —incluido el fallo del penal por parte de Marruecos—, la CAF consideró que la infracción ya se había consumado, al vulnerar el reglamento de la competencia.
Con base en dicha normativa, el Comité de Apelación determinó la descalificación de Senegal, invalidando el resultado deportivo obtenido en la prórroga y aplicando la derrota administrativa.
De esta manera, Marruecos fue proclamado campeón, en una resolución que no solo cambia la historia del torneo, sino que deja un precedente sin igual y abre el debate sobre uno de los desenlaces más polémicos en la historia del futbol.





