
Sergio “Checo” Pérez encara una nueva etapa en su carrera dentro de la Fórmula 1 con la determinación intacta. A días del arranque de la temporada, el piloto mexicano fue claro al señalar que su regreso con Cadillac no obedece a un cierre simbólico de carrera, sino a un proyecto competitivo que, aunque exigente en el arranque, apunta alto a mediano y largo plazo.
Mientras en las instalaciones de Cadillac en Inglaterra se afinan los últimos detalles rumbo al Gran Premio de Australia, Pérez continúa su preparación física y mental en México. En paralelo, el tapatío presentó a Mercado Libre como su nuevo patrocinador personal, un respaldo que se suma a la ambición de una escudería apoyada por General Motors y un grupo de inversionistas de peso internacional.
Checo reconoció que las primeras carreras serán complejas, pero confía en que su experiencia de 14 temporadas en la máxima categoría será clave para acelerar el desarrollo del monoplaza. “Creo que puedo aportar mucho a Cadillac”, afirmó durante una ronda de medios en Jalisco, destacando su paso tanto por equipos de media tabla como por estructuras campeonas.
El mexicano subrayó que la Fórmula 1 exige paciencia en proyectos nuevos, pero fue contundente respecto a su mentalidad competitiva: “Disfrutar este regreso no significa que voy a pasearme los domingos”. Con contrato por dos años, Pérez busca combinar rendimiento, liderazgo y una nueva perspectiva personal tras un año sabático que le permitió reencontrarse con su familia y redefinir prioridades.





